
Hace tiempo que el periodo de rebajas estivales dejó de ser la panacea de las ventas en la temporada de verano. Al mal tiempo de los últimos años, que ha dificultado en gran medida que los comercios despacharan las prendas más veraniegas, se une la incidencia de la crisis económica, que ha contenido la capacidad de consumir de los clientes.
Por todo ello, cada vez más comerciantes apuestan por liquidar cuanto antes el periodo de saldos e introducir género de nueva temporada que anime a los consumidores a adquirir nuevos productos. Es una de las principales maniobras comerciales que se está dando en los establecimientos de la zona centro. Según comenta su presidente, Antonio Amor, \“las rebajas están siendo muy tranquilas, tanto que muchos ya casi no tienen productos en promoción\”. Amor señala que, aunque \“está acompañando el tiempo y el consumo de los turistas se está incrementando este año\”, lo cierto es que el resultado en las tiendas no está siendo el más deseado. \“Si paseas un rato, te das cuenta de que las calles están llenas pero no ves bolsas. La gente sale a mirar y a revolver, pero no compra\”, lamenta el presidente de los empresarios.
más cierres
Está situación está provocando que muchos comerciantes echen el cierre en el entorno de la Calle Real sin esperar, si quiera, a que finalice la temporada de rebajas de forma oficial. Algo que cambiará con las modificaciones introducidas por el Gobierno, que permitirá establecer libremente periodos de promociones, descuentos o rebajas, según lo considere el propio empresario, sin tener que ceñirse a un tiempo legal para ello.
Ante esta situación, los comerciantes mantienen la esperanza pues, según señalan, los dueños de los locales estarían \“pisando sobre el suelo\” y estarían moderando el precio de los alquileres. \“Ahora se piden entre 600 y 700 euros, que es un precio asumible\”, comenta Amor. Sin embargo, algunos locales continuarán estando vacíos pues sus propietarios no están dispuestos a bajar los precios y, en algunos casos, exigen el pago de 4.000 euros por cada semana de alquiler. Así lo denuncian los miembros de la asociación, que consideran que estos precios no se pueden mantener para animar a los empresarios a establecerse comercialmente en la zona.
Con todo, Amor estima que la zona centro está experimentando un gran cambio y que se estaría \“reinventado, viviendo una etapa distinta\”. Confía en que la ausencia de temporalidad en las rebajas lleve al comercio de la ciudad a establecer nuevos criterios en las ventas. \“Se venderá en función del tiempo que haga y no según el calendario establecido\”, comenta el empresario. También trabajan ya desde las distintas asociaciones comerciales en la gestación de distintas campañas de promoción y dinamización del comercio para la temporada de otoño. n




















