El Ayuntamiento se personará en el proceso contra los okupas de A Silva

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El Ayuntamiento ha dado un paso más para alcanzar su objetivo de expulsar a las docenas de chabolistas de los pisos que han ocupado en A Silva, en el edificio Residencial Finisterre. Ayer comunicó a los residentes en la zona y a los propietarios de las viviendas que el gobierno municipal se personará como parte de la causa judicial. Eso quiere decir que se adhiere a las denuncias que los propietarios y los vecinos han interpuesto ante el juzgado de instrucción número 2. Según declaró el teniente de alcalde de Seguridad y portavoz municipal, Julio Flores, el Ayuntamiento considera que tiene derecho a considerarse parte interesada en el litigio \“dado el clima de inseguridad ciudadana y de conflictividad social generados en la zona\”.

Los vecinos expresaron
su apoyo a las medidas
que está adoptando el
gobierno municipal

Flores hizo estas declaraciones a la salida de una reunión mantenida con 30 vecinos de este distrito y con los propietarios de las viviendas de Residencial Finisterre el palacio municipal, flanqueado por la concejala de Barrio Carmen Hervada y por la presidenta de los vecinos de O Ventorrillo, Rosa Barreiro, que tomó la palabra para reconocer \“la rapidez con la que ha actuado el Ayuntamiento y agradecer a las federaciones de vecinos que hayan tenido la sensibilidad de unirse ante este problema\”. Barreiro se refería a que las dos organizaciones, habitualmente enfrentadas, se pusieron de acuerdo en apoyar las medidas del gobierno local tras una reunión el viernes pasado con el portavoz municipal.

La de personarse como acusación es la tercera medida que toma el gobierno local contra la ocupación de varios clanes gitanos del edificio vacío de la avenida Finisterre. La primera fue aumentar el número de patrullas de la Policía Local en la zona y, la segunda, presentar –el pasado jueves– un informe ante el juzgado instructor. En dicho informe, elaborado por la Unidad de Chabolismo, se solicitaba que la jueza actuara por vía de urgencia para autorizar a las fuerzas de seguridad al desalojo de las viviendas, \“dada la alarma social y la inseguridad ciudadana provocada por la operación ilegal\”. \“De momento, del juzgado no nos han dado ningún tipo de información\”, reconoció Flores.

Tráfico de drogas > Es en parte por eso por lo que el Ayuntamiento ha decidido presentarse como parte de la causa, para que se le dé traslado de las actuaciones que se realicen en este procedimiento. El gobierno municipal está tratando por todos los medios de conseguir que la situación no se prolongue en el tiempo y por eso recuerda que las viviendas han sido ocupadas por \“clanes familiares que han residido o residen en el poblado chabolista de Penamoa y que han estado vinculadas presuntamente al tráfico de estupefacientes\”. Habla incluso de que es previsible que los antiguos chabolistas \“puedan retomar estas actividades delictivas\”.

Los nuevos ocupantes han repetido en varias ocasiones que no quieren que haya venta de drogas en el que consideran su nuevo hogar, e incluso que expulsarán a cualquiera que trafique, porque desean integrarse. Señalan además que muchos participaron en el Plan Especial de Penamoa pero que han tenido que abandonar sus pisos de alquiler por las órdenes de desahucio al no poder hacer frente a las facturas, pero sus afirmaciones no han hallado eco ni en el Ayuntamiento, que asegura que sigue dándoles ayudas, ni entre las asociaciones de vecinos. Barreiro recordó que \“mucha de esta gente tiene medios, y no hay más que ver los coches que están aparcados frente al edificio\”.

Todos temen los efectos de un posible efecto llamada si se les permite que continúen ocupando el inmueble sin terminar. Lo cierto es que los antiguos chabolistas han invitado a familiares que tampoco tienen vivienda para que se instalen con ellos, algunos de lugares tan distantes como Sevilla. \“No podemos tolerar un rebrote cuando faltan solo unos días para que se derriben las últimas chabolas de Penamoa\”, concluyó Flores.

El Ayuntamiento se personará en el proceso contra los okupas de A Silva