Los chabolistas de Penamoa planean dejar A Silva por un edificio en Arteixo

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Pegado al polígono industrial de A Grela se encuentra Residencial Finisterre, el inmueble que, desde hace más de una semana, ha sido ocupado por decenas de antiguos chabolistas de Penamoa. Los empresarios del parque –que participaron en la reunión con vecinos convocado por urgencia por el Ayuntamiento el pasado viernes–, no solo están preocupado por lo que está ocurriendo en el edificio de A Silva, sino que temen que la situación se extienda por la zona una vez se lleve a cabo el desalojo de las últimas cinco familias de Penamoa, fijado por orden judicial para el 20 de abril, este viernes.

Este fue uno de los asuntos que se puso sobre la mesa durante la reunión que se celebró ayer en la sede de la asociación de empresarios de A Grela, y en la que todos los asociados acordaron solicitar \“de inmediato\” una reunión con el subdelegado del Gobierno, Jorge Atán. Los trabajadores de la zona quieren que se extreme la vigilancia en la zona, por lo que demandan que se pongan en marcha un dispositivo especial de seguimiento, que conlleve una mayor presencia policial.

El alcalde no confirma si los chabolistas que tomaron el inmueble habían recibido ayudas

En el encuentro que celebraron ayer también estuvo presente la presidenta de la asociación de vecinos de O Ventorrillo, Rosa Barreiro, que agradeció la implicación de los empresarios en el caso de A Silva. Y es que todos están volcados en lograr el desalojo de un edificio, por cuyas viviendas hay personas que han pagado hasta 60.000 euros, y que llevan ya tres años esperando a que les entreguen las llaves.

Todo está ahora en manos de la justicia. El Ayuntamiento anunció el sábado que se personará en el proceso judicial para desalojar de los pisos de A Silva a los chabolistas, lo que significa que se adhiere a las denuncias que los propietarios y los vecinos interpusieron ya ante el juzgado de instrucción número 2. Mientras, la Delegación del Gobierno se comprometió a mantener patrullas de la Policía Nacional en las entradas del edificio, con el fin de impedir que entre más gente en el inmueble.

Problema de fondo > En el caso de A Silva subyace otra cuestión de fondo. Algunos de los antiguos chabolistas que se han apoderado de las viviendas de Residencial Finisterre afirman haber formado parte del plan de integración de Penamoa, por el que recibieron ayudas para acceder a una vivienda normalizada para poder abandonar el poblado. Pero hay quien se queja de que esas subvenciones municipales ni fueron suficientes ni fueron acompañadas de pautas de integración, por lo que ahora no disponen de recursos suficientes para pagarse un piso y comer.

El alcalde, Carlos Negreira, no confirmó ayer si parte de los que están viviendo ilegalmente en A Silva formaron parte del programa municipal para la erradicación del chabolismo. \“Lo que tenemos es un informe de Servicios Sociales, en el que se dice que son clanes, con nombres y apellidos por todos conocidos\”, manifestó el regidor, que recordó que el plan finalizó, y que \“muchos ciudadanos se han integrado y viven con absoluta normalidad\”.

Aún así, cree que, haya o no beneficiarios de las ayudas dentro del edificio, en ningún caso \“está justificada esa ocupación ilegal\”, e insistió en que a diario hay personas en toda la ciudad que se esfuerzan por poder acceder a una vivienda por los cauces legales, al igual que lo hacen también antiguos chabolistas que participaron en el plan de integración.

Negreira insistió en que la situación que se está viviendo en A Silva es algo que mantiene \“preocupado\” al Ayuntamiento todos los días. Para el alcalde, en el caso de residencial Finisterre confluyen varias cuestiones: se trata de \“una ocupación ilegal\”; afecta a una zona, la de O Ventorillo, en la que sus vecinos llevan años tratando de convivir con la existencia del poblado chabolista de Penamoa, y los propietarios de los pisos que fueron ocupados por los antiguos habitantes del asentamiento, que ya habían pagado por esas viviendas.

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