Los problemas que traen los excesos

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Barcelona es un gran reclamo para los turistas. Millones de ciudadanos de todo el mundo acuden todos los años a la Ciudad Condal, que muestra sus encantos más allá de las famosas imágenes de los descuideros que campan a sus anchas por las Ramblas. Sin embargo, este año, por la pandemia, todo es muy diferente. No hay esos grupos de asiáticos con cámara y camisetas del Barça recorriendo la ciudad. Todo queda supeditado al turismo interior y, en este caso, parece que todo el follón del procés no ayuda mucho. Es ya la peor temporada turística de la historia, y no va a mejorar. FOTO: las ramblas vacías | aec

Los problemas que traen los excesos