La ciencia rehabilita al malvado eucalipto

|

UNO piensa en un miembro de la yihad del eucalipto y se imagina a un tipo que se infla a anabolizantes y tiene unos brazos como los muslos de una persona normal para cortar los árboles de un solo hachazo. Magnífico estado físico, por lo tanto, para su nuevo cometido: apañar follas. Los investigadores han descubierto que, pese a la inherente maldad el alcolito, sus follas tienen propiedades antioxidantes, que hacen que sean muy útiles en la alimentación y en la industria farmacéutica. ¡Menudo cambio en la percepción del árbol! Esperemos que a los yihadistas más enganchados no les dé por tronchar carballos y castiñeiros. FOTO: un eucalipto, derribado por un temporal | aec

La ciencia rehabilita al malvado eucalipto