La gran incógnita es lo que hará Pedro Sánchez

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Miles de independentistas catalanes se echaron a las calles de Barcelona el sábado para exigir la libertad de los políticos detenidos por su intento de golpe de estado. Por supuesto, al frente de la marcha estaban los de siempre, el president y el expresidente y el govern en pleno, que ya se sabe que para esto del lazo amarillo y las movilizaciones, se pasa lista. Es tal el desprecio que los secesionistas sienten por la ley que ni se ponen colorados cuando le exigen a Pedro Sánchez que la Fiscalía retire los cargos contra los presos y así no podrá haber causa contra ellos y tendrán que ser puestos en libertad. Obvian, por supuesto, la separación de poderes, pero que ese es su modo de actuar ya lo sabíamos todos. Al fin y al cabo la legalidad no les importó cuando decidieron saltársela para lograr su objetivo de la independencia, por mucho que se les advirtió de que estaban incurriendo en un delito. Habrá que ver si Pedro Sánchez es capaz de mantenerse firme frente a ellos o si, por eso de prolongar un poco más su estancia en La Moncloa, opta por hacerles caso. FOTO: Mas, torra y torrent, de manifestación | efe

La gran incógnita es lo que hará Pedro Sánchez