Un plan que tampoco era tan infalible

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Más allá de la capacidad vacunadora de las comunidades autónomas, el Gobierno, hace ya varios meses, nos aseguró que tenía un plan de inmunización para la población, supuestamente realizado por expertos epidemiólogos, y que suponía unos plazos para cada uno de los grupos poblacionales. Se insistió en que nadie podría saltarse esos plazos y que se iba a realizar de modo ecuánime en todo el país. Hace unos días nos enteramos de unos alcaldes que resulta que sí fueron capaces de saltarse las listas mientras miembros de grupos de riesgo siguen esperando pacientemente su dosis y, ahora, sabemos que también en los hospitales madrileños (a saber si en alguno más) se está vacunando a los jubilados sanitarios con las dosis que supuestamente sobran (si es que se puede considerar que sobra una dosis). Vamos, que el plan, este tampoco, era tan bueno ni infalible. FOTO: Vacunación de una persona en Barcelona | efe

Un plan que tampoco era tan infalible