¿Dónde quedan aquellos cien días de cortesía?

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Estamos a años luz de aquellos tiempos en los que a los políticos se les concedían cien días de cortesía antes de que desde la oposición se les tiraran a la yugular. Ahora, antes incluso de que tomen posesión, ya comienzan los ataques, sin que ni tan siquiera hayan podido comenzar a trabajar. Lo estamos viendo con la nueva Xunta de Núñez Feijóo. Es cierto que muchas de las caras que la integran ya son conocidas y que las incorporaciones son pocas, pero, aún así, es de suponer que, por lo menos, los elegidos tendrían que tener la posibilidad de equivocarse antes de convertirse en el objetivo de las iras de los partidos de enfrente, de los sindicatos, de las mil y una plataformas que pueblan las cuatro esquinas de Galicia y hasta de alguna asociación de vecinos mal avenidos. Parece que hay quien no quiere comprender que los gallegos han decidido que sea Feijóo quien gobierne y su triunfo en las urnas lo logró con buena parte de los hombres y mujeres que vuelven a integrar su Ejecutivo. Por ello, lo normal sería que, por lo menos, les dejaran unos días de cortesía, aunque no fueran cien. FOTO: Feijóo, con algunos de sus conselleiros | efe

¿Dónde quedan aquellos cien días de cortesía?