La perspicacia de la ministra de Defensa

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MARÍA Dolores de Cospedal, que reparte su tiempo entre la secretaría general del PP, el Ministerio de Defensa y ser la imagen de una peluquería de Honduras –de algo tiene que valer haber sido en la juventud Miss Feria de Albacete–, acaba de demostrar que es más educada que Fidel Castro. Al comandante se la colaron desde una radio de Miami haciéndole creer que hablaba con Hugo Chavez y cuando le desvelaron la broma se descolgó con un: “¡Mariconsón!”. Cospedal no soltó un solo improperio a los humoristas rusos que la vacilaron con la coña de que Puigdemont era un espía ruso conocido como Cipollino. Tras desvelarse la broma, la ministra ha asegurado que desconfió cuando sus interlocutores, que se hacían pasar por agentes letones, se negaron a mantener la conversación en inglés. ¡Qué perspicaz!, porque cualquiera hubiese empezado a dudar cuando le dijesen que Puigdemont era un espía ruso, si aún hubiesen dicho polaco le colaría a cualquiera, pero ruso... FOTO: maría dolores de cospedal | efe

La perspicacia de la ministra de Defensa