Froilán y la afición marinera

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JUAN Carlos I constituye poco a poco una corte paralela en el paraíso del trilingüismo armónico, Sanxenxo- Sanchencho-Sangenjo, según se emplee el gallego, el castellano o el koruño, los tres idiomas más hablados en el lugar. Desterrado del palacio de Marivent y de las regatas mallorquinas, se dedica a surcar las rías. Llega a puerto rendido y se recompensa con una enchente; la última en Vigo, acompañado por su hija Elena y varios regatistas con los que comparte aventuras náuticas. Habrá que animar al futuro rey de Galicia, Froilán, pura sangre Borbón, adicto a las correrías de secano, para que se aficione también a la marinas. FOTO: don juan carlos | aec

Froilán y la afición marinera