Se acabó el cumpleaños feliz

|

El coronavirus ha dejado a los niños británicos sin cumpleaños feliz. La canción, claro. El Gobieno de Boris Johnson ha impuesto esta medida en los colegios para evitar la propagación del virus. Los alumnos pueden acompañar con palmas una grabación de la festiva tonadilla o tararear con la boca bien cerrada, pero nada de cantar en el aula. Tampoco hay ya pasteles o tartas de cumpleaños para compartir con los compañeros, pero ahora más que nunca la intención es lo que importa. Bienvenida toda precaución que sirva para que se puedan seguir celebrando cumpleaños, aunque sea sin cantar.  FOTO: una tarta de cumpleaños | aec

Se acabó el cumpleaños feliz