Sánchez mercadea con un nuevo estado de alarma

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Pedro Sánchez todavía no tiró la toalla. El presidente del Gobierno sigue pendiente de si la maquinaria de La Moncla es capaz de sacar adelante una nueva prórroga del estado de alarma. De entrada, ya ha conseguido una abstención, la de Esquerra. El coste, como sucedió ya con el PNV, es la cesión de la gestión del Ingreso Mínimo Vital. Más dinero para el separatismo, que ya buscará el modo de distraer determinadas cantidades para destinarlas a sus intereses, que no son otros que la independencia. Y, mientras, queda por saber qué hará Ciudadanos y también los nacionalistas vascos. Los primeros se sintieron tremendamente engañados tras el acuerdo in extremis con Bildu para la derogación de la Reforma Laboral. Los segundos, también, aunque por otra causa. Al PNV no le interesa que Bildu se pueda presentar como una formación fuerte, sobre todo teniendo en cuenta que tienen unas elecciones autonómicas a la puerta de la esquina. Habrá que estar atentos de aquí al martes para saber si, al final, Sánchez se sale con la suya y nos hace seguir a todos bajo el estado de alarma. FOTO: Pedro sánchez, en el congreso | aec

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