De golpistas y fiestas populares catalanas

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qué felices fueron ayer los secesionistas catalanes pudiendo montar el pollo a sus anchas a Felipe VI en su visita al monasterio de Poblet. Al final intervinieron los Mossos y eso hizo que Torra se sulfurara. Ya se sabe que la Policía Autonómica es una especie de ejercito personal del secesionismo (o al menos eso pretenden ellos) y el president ya ha pedido un informe completo para buscar al responsable de que unos 500 individuos no pudieran insultar al rey y a España a sus anchas. Y, por supuesto, luego está Carles Puigdemont, que con esto de que busca apoyo popular para su candidatura aseguró que el rey es un golpista. Tiene cierta coña que el que sí es un golpista acuse a los demás de serlo y, además, se siga escondiendo en Waterloo. Vamos, que la valentía, como la decencia y la honradez, no es la máxima de este fugado de la justicia. FOTO: Fiesta contra el rey, vigilada por los mossos | EFE/Susanna Sáez

De golpistas y fiestas populares catalanas