La terrible amenaza que no era tal

|

El director del FBI alertaba el miércoles de que Irán estaba intentando interferir en las elecciones presidenciales a través de correos electrónicos con los que intimidaba a los votantes. Lo presentaba como una peligrosa amenaza cibernética de un grupo que habría accedido de forma ilegal a las direcciones de los ciudadanos, pero resultó ser poco más que una niñería. Para empezar, las víctimas habían compartido sus emails en internet. Y el mensaje –“Yo en tu lugar me tomaría esto en serio”– más que infundir temor parece una llamada la responsabilidad. FOTO: el director de Inteligencia Nacional, John Ratcliffe | aec 

La terrible amenaza que no era tal