Una coleta que era todo un símbolo

El nuevo Iglesias, como posando para la portada de un disco | ep
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Como si de un torero se tratara, Pablo Iglesias ha decidido que su abandono del ruedo político se escenifique con el corte de su coleta. No sabemos si hubo lloros, como suele pasar en el caso de los diestros, pero hay que reconocer que el nuevo Iglesias tiene un cierto aire a cantante pop de los ochenta, esos que iban siempre con una cohorte de quinceañeras detrás. Ademas, su paso por el peluquero coincide también con el décimo aniversario del 15-M. Demasiada simbología para justificar una acción tan simple como cortarse el pelo, por la que todos pasamos.

Una coleta que era todo un símbolo