Las cartas con amenazas son la nueva plaga

Ya se han recibido dos cartas con amenazas a Pablo Iglesias | efe
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Con la sucesión de envíos amenazantes a políticos está sucediendo, probablemente, lo contrario de lo que busca el responsable. Más allá de la preocupación de los destinatarios y de la condena de todas personas con un mínimo de sentido común, la repetición está provocando que el fenómeno nos resulte menos serio. Vamos, que estamos a un par de sobres con balas de pensar que esto es un reto de internet, de esos que hacen los adolescentes que no tienen ni otra cosa mejor que hacer ni unos padres con la suerte de enterarse a tiempo de las tonterías que se les pasan por la cabeza a sus hijos. Eso sí, visto el panorama, en Correos ya pueden ir actualizando los protocolos de control de seguridad, que al parecer se les han quedado un poco obsoletos. Y afinar, de paso, con la selección de personal para que, uno, mire la pantalla del escáner cuando debe y dos, sepa lo que está viendo. Y al de las cartas habría que decirle que las amenazas anónimas por envío postal están muy pasadas, mejor que se haga una cuenta de Twitter.

Las cartas con amenazas son la nueva plaga