Que las comunidades se las apañen solas

Sánchez, en la reunión del comité de seguimiento del coronavirus | efe
|

No hay presiones que valgan cuando el Gobierno ha anunciado una decisión. En el caso del levantamiento del estado de alarma, al menos, que en otros no hay problema en recular si es necesario. Pero con esto no hay nada que hacer, así les digan desde las comunidades autónomas que los gobiernos regionales están desamparados jurídicamente y no pueden imponer según que restricciones, los ministros y el presidente se mantienen firmes. A partir del 9 de mayo, la cosa ya no va con ellos. De nuevo, diecisiete planes de gestión de la crisis sanitaria y, si el marco legal no cambia, quién sabe cuántas medidas sanitarias decididas por los juzgados. Una estampa preciosa para dar sensación de tranquilidad tanto a los de dentro como a los de fuera. Y eso que suponemos que esta férrea determinación de olvidar la alarma viene, precisamente por la necesidad de que los de fuera vengan y los de dentro nos movamos por todo el país haciendo todos mucho gasto. Igual que el año pasado, vamos, cuando Pedro Sánchez nos animaba a salir y reactivar la economía. Y lo bien que resultó... Menos mal que esta vez tenemos vacunas. Casi todos.

Que las comunidades se las apañen solas