La Xunta defiende las medidas porque aún “siguen los efectos de la tercera ola”

Bar cerrado en Paradela, uno de los tres municipios gallegos, junto a Vilardevós y Maside, que están en nivel extremo de restricciones | carlos castro (ep)
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El conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña (Vigo, 1968), llegó al departamento autonómico del Gobierno que dirige Alberto Núñez Feijóo antes de la segunda ola de la pandemia por SARS-Cov-2 y con una Galicia con los índices más bajos de inmunización por la baja tasa de infectados antes del verano. 


Advierte de que a la tercera ola, que tuvo su pico de contagios el 22 de enero de 2021, la sanidad pública gallega llegó peor que a la anterior: “En la segunda partíamos de una situación basal muy buena en recursos hospitalarios, pero en la tercera no fue así, empezó cuando estábamos en el rango de los 60 pacientes en la UCI”.


“No me atrevo a decir que la tercera ola acabó... Evidentemente pasó, pero los efectos siguen”, advierte en medio de un puente de san José con restricciones que, reconoce, supondrán un “esfuerzo” para los gallegos, pero que son clave para evitar el avance de contagios. “Trabajamos intensamente para que no haya cuarta ola. Creo que todo el esfuerzo que vamos a hacer en el puente y en Semana Santa va encaminado a eso, a esa contención”, subraya en una entrevista concedida a Europa Press, en la que admite que, “por números epidemiológicos (baja tasa de inmunización)”, Galicia podría llegar a esa situación.


Semana Santa

Comesaña rechaza “crear falsas expectativas” sobre la Semana Santa y sobre si habrá otras medidas de “alivio”. “Yo aplicaría la prudencia, no hay que crear falsas expectativas sobre posibles mejoras ni sobre posibles cambios”, avisa el conselleiro, partidario de, eso sí, “buscar el equilibrio, difícil”, entre las restricciones y actividad económica y social.


¿Discute mucho con el vicepresidente Rueda –que tiene las competencias de Turismo–?, es preguntado. Tras intuirse una sonrisa bajo la mascarilla, se muestra rotundo al asegurar que “no”. “La relación es estupenda y nos reunimos con mucha frecuencia, con la conselleira de Emprego y con los sectores afectados. Hay que ser sensibles a todas las percepciones de todos los sectores y tomar decisiones conociéndolas”, expone el titular de Sanidade, quien indica que el objetivo es “mantener” los niveles de incidencia, que actualmente se remontan a datos “de agosto”, con “un pequeño margen y estar muy atentos”.


Comesaña afirma que “todavía es pronto para alterar” los protocolos de las cuarentenas, porque “hay varios factores”, como las “variantes” que “alteran ligeramente los plazos”. “Se está incluso debatiendo si las cuarentenas, a la vista de las variantes, tendrían no solo que no disminuir, sino aumentar. Se está planteando si en vez de diez días, habría que pasar a 14”, remarca.


Rastreo

El conselleiro de Sanidade, que en una de las primeras intervenciones en el Parlamento fue cuestionado por el equipo de rastreadores con el que cuenta Galicia en medio de la polémica, volvió a insistir en que “el rastreo es una función que hacen distintos elementos del sistema sanitario e incluso del no sanitario”, del que forman parte la central de seguimiento y los militares.


“Toda esa estructura sigue. Ha habido momentos en que hemos tenido que dotarla”, indicó, al respecto de lo que recordó que hubo puntos en enero en que había cerca de 2.000 seguimientos a realizar en un solo día. “Aunque baje el número de casos, no hay que relajar el seguimiento, toda la parte de aislamiento de contactos estrechos, es algo que tenemos que mantener. Logicamente, si hay menos entradas, hay menos requerimientos, pero esa información está ahí y es fácilmente explotable”, indicó, al hilo de lo que recordó que esta información se usa en los comités clínicos para la adopción de decisiones (si hay brotes localizados en una familia, si son aislados).


Preguntado acerca de si se realizará un estudio de los casos y brotes y su origen y comportamiento, no descarta que, cuando la situación “esté más relajada, se puedan hacer incluso publicaciones de interés científico”. “Pero ahora el objeto es gestionar el día a día de los brotes”, dice.


Reconocimiento

Un año después de la declaración de pandemia por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Comesaña volvió a hacer un reconocimiento a la labor del personal que ha estado en primera línea y a todos los que trabajan en los centros sanitarios. También recuerda que se reforzaron las plantillas, inclusive con estudiantes MIR.


“Si la situación mejora y la carga de los hospitales, ya sea convencional o críticos –pero también urgencias, laboratorios...–; si esta demanda se fuera reconduciendo, no tendría sentido seguir manteniendo esas plantillas, habría que orientarlas hacia otras necesidades que seguramente habrán quedando”, esgrime.

“Hasta ahora la relación es correcta”, responde, por último, al ser preguntado cómo es el trato con la actual ministra de Sanidad, Carolina Darias.

La Xunta defiende las medidas porque aún “siguen los efectos de la tercera ola”