Golazo y vida extra

El guardameta colombiano Lucho García fue decisivo con dos paradones en el tramo final del partido | quintana
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Un golazo de Keko Gontán en el arrollador inicio del Deportivo y dos paradas espectaculares en el agónico final permitieron al conjunto coruñés imponerse al Pontevedra en una final por mantener vivas las esperanzas —aunque escasas— de seguir soñando con la tercera plaza del grupo y, sobre todo, abrir hueco con el descenso, ahora a cinco puntos.


Sorprendió Rubén de la Barrera con varios movimientos en el once. El técnico dejó a Mujaid y Uche Agbo en el banquillo y envió a Borges a la grada, aunque el club justificó la ausencia del costarricense explicando que sufre “unas molestias musculares pendientes de evaluación médica”.


La decisión que más llamó la atención fue la suplencia del central riojano, cerrojo habitual del equipo, ya que en el caso de Uche, venía de mostrarse muy fallón en los últimos encuentros.


Derik ocupó el lugar de Mujaid, mientras que Álex Bergantiños regresó al once tras cuatro partidos fuera.

Las otras novedades fueron Miku en punta, recuperado de una lesión que le impidió jugar los dos últimos duelos, y Borja Galán en el extremo izquierdo.


Enfrente, un Pontevedra con una clara apuesta ofensiva y con su pareja de artilleros Charles-Rufo como principal argumento.


Fue el Depor quien avisó primero. Al minuto y medio del inicio, Héctor Hernández, titular por tercera jornada consecutiva, se internó por la banda izquierda como un puñal y sirvió un centro preciso que Galán cabeceó desviado.


Consciente de que no puede permitirse ni un error más, el equipo coruñés salió como un rodillo y asestó su dentellada a los cinco minutos por medio de Keko Gontán, que marcaba su primer tanto del curso tras una gran acción personal. Desde la banda derecha, se metió hacia dentro, encaró la frontal del área y sacó un zurdazo ajustado a la escuadra ante el que nada pudo hacer el portero Álvaro Cortés.


La escuadra coruñesa supo interpretar perfectamente los espacios del Pontevedra por los costados e hizo mucho daño con las constantes internadas de Borja Galán y sobre todo de Keko Gontán.


El Depor tenía el control y por primera vez en mucho tiempo se le veía suelto con la pelota, mientras que el cuadro de Luisito tenía serias dificultades para superar la presión de la medular herculina. De hecho, la única acción de peligro de los visitantes en el primer cuarto de ahora se produjo por medio de un lanzamiento de falta de Calvillo desde la frontal del área que se marchó fuera.


Superados los primeros 20 minutos, el pulso se equilibró. El conjunto coruñés perdió continuidad en su juego, mientras que el Pontevedra transmitía más sensación de peligro cuando se acercaba al área.

La ocasión más clara de los granotas llegó tras una cantada de Lucho García en el 29’. El portero colombiano midió mal en una salida, tras un córner de los visitantes, y a punto estuvo de llegar a rematar Charles de cabeza, pero el brasileño no conectó por centímetros.


A medida que avanzaba el primer tiempo, se cambiaban los papeles y ahora era el conjunto pontevedrés el que generaba más fútbol, mientras que el Depor ya no exhibía la lucidez ofensiva de los primeros minutos y sufría para superar la presión rival en la salida de la pelota.


De hecho, el siguiente acercamiento a portería fue también de los de Luisito. Cabalgada de Rufo en el minuto 37, el delantero madrileño se plantó en la frontal del área y sacó un chut potente y raso al que, esta vez sí, respondió Lucho García atajando el esférico.


Si en el inicio del encuentro fue el Depor quien se lanzó a tumba abierta, tras el descanso fue el Pontevedra quien emuló a los blanquiazules sirviendo varios balones al área, pero sin el premio del gol.


A los dos minutos del segundo tiempo, Luisito decidió dar un giro al encuentro metiendo a Adrián Cruz, que reapareció tres meses después de sufrir una lesión, Martín Diz y Damià Sabater.


Lesión de Derik

Poco más tardó Rubén de la Barrera en realizar su primer cambio, aunque en este caso, por necesidad. En el 53’, Derik se rompió el tendón de Aquiles de la pierna derecha y fue sustituido por Mujaid.


El encuentro entró en una fase sin dueño, con muchas imprecisiones por parte de ambas escuadras y con el Depor recurriendo a los balones largos para tratar de superar la presión del Pontevedra.


En el minuto 64, el cuadro herculino cogió descolocado al equipo granota, pero Raí no decidió bien y desaprovechó el contragolpe.


El estratega blanquiazul movió ficha de nuevo en el 72. De la Barrera sentó a Keko Gontán, fundido tras el enorme desgaste realizado, y a Miku, que tras sus buenos movimientos en los primeros 20 minutos del encuentro, se fue diluyendo. En su lugar entraron Lara y Rayco.


La segunda mitad del encuentro fue muy trabada, con un Pontevedra excesivamente duro —el árbitro perdonó varias amarillas— y que puso coto al área blanquiazul con balones aéreos y la siempre peligrosa presencia de Rufo y Charles.


El Depor, claramente acongojado, dio un paso atrás que les llevó a sufrir más de lo deseado en el tramo final.


Fue entonces cuando emergió la figura de Lucho García con una doble intervención prodigiosa en el minuto 88. Primero, al salvar, en la línea de gol, un remate abajo de Damià tras un saque de esquina. Y en el córner posterior, al detener un disparo de Adrián Cruz.

Golazo y vida extra