A Coruña se sitúa en la vanguardia de la investigación sobre el uso de drones

Un momento de la pequeña demostración de la tecnología DroneSafeBox | Javier alborés
|

Ayer se presentaban en A Coruña los primeros resultados de la primera fase de la Unidad Mixta de Investigación (UMI) Fastfly 2035 y las líneas que marcarán el desarrollo de la segunda fase del plan, que en total abarcará una inversión de unos cuatro millones de euros.


Se trata de un proyecto que nació en 2017 para investigar la aplicación de I+D en los sistemas de vuelo no tripulados, como son los drones. Esta UMI está auspiciada por el Instituto Tecnológico de Galicia (ITG) y Star Defence Logistics & Engineering (SDLE).


Uno de los ejemplos de estas aplicaciones es la tecnología DroneSafeBox, que permite ubicar los drones en múltiples localizaciones, otorgando una mayor autonomía y desatención a la hora de volar.


A este respecto, la directora de la división de Sensórica y Sistemas Aéreos No Tripulados del ITG, Analía López, recordaba el simulacro realizado en colaboración con la Axega, gracias al cual se pudo comprobar la eficacia de esta tecnología aplicada, por ejemplo, a rescates en terrenos complicados. Explicaba López que esto permitiría acortar los tiempos de respuesta y ponía como ejemplo la posibilidad, hipotética, de una red de drones para el servicio de emergencias 112, que podría ser controlado desde el propio centro de A Estrada y con el que se podría dar la orden de acudir al dron más cercano a la emergencia, localizando el “Box” que se encuentre a menor distancia.


Además, el DroneSafeBox permite, tal y como se señaló en la presentación, que el sistema de vuelo pueda aterrizar “con una precisión centimétrica”, sin usar sistema GPS, tan solo con la cámara que incorporaría el propio dron.


De cara al futuro, tanto López como el director general del ITG, Carlos Calvo, incidieron en la apuesta por investigar más en el campo del vuelo “más allá de la línea de vista del piloto”, así como el trabajo en colaboración con distintos sectores, como puede ser el de la construcción (poder ver una obra en un punto del país sin estar en él) o en el de la prevención de los incendios, entre otros muchos.


Captación de talento

La presentación, que contó con una pequeña demostración visual, tuvo lugar en la sede el ITG y a ella acudió el conselleiro de Economía, Francisco Conde.


El representante de la Administración autonómica recordó el papel “facilitador” de la Xunta en este tipo de proyectos. Sobre FastFly recordó que permite la retención de talento, captando a 17 investigadores para el mismo.


Además, Conde puso de relevancia también que la UMI no solo trabaja en el desarrollo tecnológico de los sistemas de vuelo, sino que también permiten la definición de un nuevo marco regulatorio para los mismos, un aspecto fundamental.

A Coruña se sitúa en la vanguardia de la investigación sobre el uso de drones