Madrid quiere ir por libre también en Semana Santa

Huída en masa de los madrileños en el puente del Pilar, antes de que entrase en vigor el estado de alarma | aec
|

Con el debate por las manifestaciones del 8-M todavía coleando, entramos en la siguiente cuestión candente: la Semana Santa. Y, de nuevo, en juego la necesidad de recuperación económica de ciertos sectores, la necesidad de esparcimiento de los aburridos ciudadanos y la necesidad de mantener a raya un virus que ya sabemos cómo se las gasta. Atender a las tres parece incompatible y, puestos a elegir, las comunidades autónomas tienen claro que lo primero es evitar que los contagios vuelvan a dispararse y los hospitales se colapsen. Para eso, mal que le pese a los que ya visualizaban su escapadita, el cierre perimetral es una de las claves. El propio y el ajeno, claro. Especialmente el de Madrid, donde gracias a la pandemia hemos descubierto que viven miles de personas con segunda residencia en puerto de mar. Sabiendo de la postura aperturista en lo que restricciones se refiere de los dirigentes madrileños, la tarea de lograr el consenso va a ser divertida.

Madrid quiere ir por libre también en Semana Santa