De cuentos y cuentas

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¿Recuerdan el cuento aquel de “este era un rey que tenía un palacio de diamantes, un rebaño de elefantes y una gentil…”,bla, bla, bla”... Bueno pues ahora desde cierto sector de los más-media y de los menos escrupulosos nos vienen a contar otros cuentos protagonizados por una larga lista de gentes importantes ¿? del mundo del poder político, financiero, deportivo y de la realeza que también hizo mal las cuentas con sus caudales y así, con esos cuentos nos olvidamos de la reciente historia del emérito que nos repiten desde los tabloides más importantes –la prensa inglesa lleva un año echando las cuenta al capital de Juan Carlos I – y que ahora parece ser, que después de un largo silencio la Agencia Tributaria y la Fiscalía General, se han puesto las pilas para, dentro de tanto cuento, hacer salir a la luz pública las verdadera cuentas del ex Rey pues la ciudadanía en una democracia tiene derecho a conocer todos los detalles. También deben estar interesados los monárquicos y, más aún, la actual Casa Real.


Y es que si desde la propia Hacienda se teme que en España se escapen por un agujero hecho a través de la llamada ingeniería financiera y otros trucos con cómplices necesarios, alrededor de ochenta mil millones de euros, parece lógico que se tenga el máximo celo para recuperar el dinero sea quien sea el que lo oculta en paraísos fiscales o a través de trampas y tramas. Se dice ahora que el monarca que en dos plazos abonó más de cinco millones para tapar las trampas que doña Hacienda ni sospechaba, el capital tiene que ser muy importante y, ay, tal vez sea parte de la historia de los cuarenta años de su reinado.


Olviden sus peroratas en defensa de las leyes que obligan a todos a reforzar el imperio a través de los tributos, sus críticas a quienes no cumplían las leyes que él sancionaba con su firma o los casos ya famosos que envolvieron a parte de su familia más directa y que tanto criticó en sus “sermones” navideños.


Por eso, por cuarenta años como personaje público debe dar, tanto a Haciendo como a los ciudadanos, una explicación verídica y que acabe con algo más que “lo siento. Me he equivocado. Nunca más volverá a pasar”. Y es que, dicen exministros del PP y PSOE “hemos sido tolerantes con Juan Carlos I. Así como periodistas de salón y pueblo en general. 

De cuentos y cuentas