Ver para creer
Escuchaba una de esas homilías a las que son tan proclives los marianistas, cuando me acordé de Santo Tomás, famoso por insistir en ver antes de llegar al amén.
Y es que, ciertamente, si en Portugal, Irlanda, incluso en Holanda que estuvo a punto del desahucio, la prima de riesgo es más baja que la que castiga a España, a pesar de todo lo que hizo (y deshizo, añado) Mariano, ¿qué pasa aquí?
¿Nos odian?
¿Envidian el lacón con grelos, los encierros de San Fermín?
Y la respuesta –después de reflexionar sobre lo anterior y recordar lo que decía Mariano en otros tiempos– no es más que una: nos ven… y no le creen.
Para que lo entiendan: ven a Mariano, a su política y no lo creen. ¿Se acuerdan de la niña de Rajoy? ¡Es la maldita prima de riesgo! Y por eso vemos las calles llenas de manifestantes que protestan por el atolladero en que nos metieron Mariano y sus mariachis, que nos lleva al pasado siglo, la época en que nuestro paisano entretenía sus tardes entre el Casino y la Diputación de Pontevedra.
Por eso, créanlo, queridos amigos, el Banco Central Europeo avisa a Rajoy de que no actuará para salvar a España, pues no está para resolver problemas financieros nacionales.
Y es que, ¿ahora lo creen?, no era cierto eso de que el Banco Central, los mercados y Santo Tomás exigían a don Mariano la reforma laboral, el aumento del IRPF, los recortes en sanidad y educación, sino sentido, soluciones.
Y como el tamaño no es lo que importa, eso de ser la “cuarta economía de Europa” deja fríos a nuestros acreedores y socios…
Los que ven (vemos) más cerca el asunto –la ciudadanía, al igual que Santo Tomás, queremos además de ver, “tocar”– encontramos razones para la protesta y un fuerte rechazo a las medidas del Gobierno; a los aplausos de los diputados del PP mientras se aprobaban los recortes y al exabrupto de Fabra “junior”. Y del avión de Fabra senipr, ni les hablo.
Por todo eso un ochenta y cuatro por ciento de la ciudadanía está hasta el remolino y viendo lo que tenemos en casa, aunque el rescate implique más condiciones, cada vez son más los que dicen : mejor rescatados que abrasados por la política de Rajoy.
Ver para creer, Tomás.
