De confesiones y hedores

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PARA algo tenía que servir la macrofiesta que Xulio Ferreiro, el Varoufakis de A Gaiteira, se montó en el palacio municipal y para algo sirvió: para saber que es de fácil conformar. Él mismo lo confesó: “La aprobación de la renta social justifica todo el mandato”. Bonitas palabras para regalar los oídos a la xente do común, pero cuando en los dos meses que lleva en vigor solo se ha concedido una... ¡Qué acertado era el cartel que la pseudopeletera Silvia Cameán colgó del atril que utilizó para difundir la buena nueva urbi et orbi: “Renda social municipal. Unha ferramenta para medrar!”. Por cierto, a ver si medran también los manzanos de los huertos urbanos de María García, biotopo patanegra, porque en cuanto empiecen a dar fruto ya no hará falta comprar litros y litros de sidra como la que ayer corrió a caño libre polo concello, con exprimir las manzanas bastará; y, además, en cuanto tengan una importante capacidad de fotosíntesis ayudarán a purificar el aire de la ciudad, que, según los datos técnicos, es el más contaminado de Galicia. Que cheire a Bens es muy de A Coruña, pero respirar veneno ya no mola tanto.

 

De confesiones y hedores