Esto es lo que hay

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quiero advertirle al lector que según la doctrina imperante hay que acatar las decisiones judiciales, aguantar el guirigay de las tres derechas y cerrar los ojos ante la huida del emérito  a lo mejor hay que poner eso con mayúscula, pero me niego) y pasar de puntillas ante la insistencia probatoria de los pecados capitales (dinero capital) del PP que están ya en los tribunales. 
Ah, por cierto: en la trama de Villarejo –sus grabaciones dan para varias películas y mil años de cárcel de docenas de los citados en sus comentarios – se incluía maniobrar para traer al fiscal Moix al frente de la Fiscalía Anticorrupción. 
Ahora muchos se acuerdan de una conversación telefónica entre el exministro Zaplana y el entonces presidente de la comunidad madrileña, el señor González, que pedían traerse ara España al juez García Castellón, que estaba en Paris, con un sueldo de 130.000 euros, promocionado por el entonces presidente José María Aznar. Estas conversaciones telefónicas han sido publicadas y figuran en los papeles que manejan sus señorías sobre el caso Gürtel, Púnica, Lezo, etc., asuntos que tienen entre las cuerdas (mejor será dejarse de eufemismo, y pongamos entre rejas que es lo que toca. 
A medida que avanza el proceso ¿?, llegan noticias sobre el jefe de la policía patriótica –la caverna policial, metida hasta los pelos en la trama Kitchen, añadiéndole nuevos ingredientes. Y mientras una parte del PP pide limpiar Genova –otra parte calla como el señor Feijóo que ha decidido ponerse a silbar como si él pasara por allí, cuando aquí vino Casado y Rajoy a darle las bendiciones en plena campaña electoral.
Embarrada la política nacional, sembrada la idea de que “todos son iguales”, Esperanza Aguirre –al que le crecieron las ranas en su putrefacto charco, se escapó de la policía tras incumplir las normas de tráfico– anda por ahí defendiendo a la ex cuidadora de su perro a la que ya critican sus socios de gobierno en la comunidad madrileña. Y bajo este panorama, aliñado con nuevas declaraciones de la que fue querida de JC, el maldito virus sigue golpeando a los más débiles –algunos de cerebro, como esos que incumplen las normas – vulnerables por su salud, su edad y  su falta de recursos. Esto es lo que hay: a una pandemia que nos tiene en vilo, añadimos el virus que muchos están inoculando en la vida diaria.

Esto es lo que hay