La falta de tiempo para la revolución

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La hoja de méritos de Martí como jugador es muy extensa, pero como entrenador se reduce a los 108 partidos en los que dirigió al Tenerife. Si alcanza esa cantidad en el Deportivo habrá batido un récord, porque en Riazor no se estilan mucho últimamente los técnicos longevos. Por delante tiene nueve partidos –malo será que lo echen antes de que los cumpla– decisivos, empezando por el del sábado en Pamplona. Hasta ese día poco más va a poder hacer que agitar el vestuario; o sea, una minirrevolución si se compara con la del otro Martí, la del liberador de Cuba, pero si los jugadores no echan una mano todo será como si siguiese Natxo. FOTO: martí | aec

La falta de tiempo para la revolución