GOLPE A LA FABRICA DE ARMAS
Los casi 75 años transcurridos desde su inauguración hacen de la Fábrica de Armas una de las industrias más tradicionales en A Coruña, por eso duele de forma especial la decisión de Santa Bárbara de cerrarla. De hecho, la rapidez y la unanimidad con la que se ha reaccionado en todos los ámbitos de la ciudad en contra de las intenciones de la dirección de la empresa demuestran el deseo existente de la permanencia de la factoría. Quizá no haya muchas posibilidades de que los responsables de la compañía reconsideren su postura y rectifiquen, pero habrá que intentarlo con todas las fuerzas para evitar que en el plazo de un mes se queden sin trabajo los 172 empleados con los que cuenta la planta, cuyo despido es un golpe muy fuerte para otras tantas familias coruñesas.
