Inseguridad social

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La Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo de la UE (Eurofound) señala que “los sentimientos de inseguridad en varios aspectos de la vida de la población europea están extendidos, incluso entre las personas que están materialmente acomodadas. Los responsables políticos deben tener en cuenta estas inseguridades para entender mejor las preocupaciones y los descontentos de la ciudadanía”.
Este conocimiento puede contribuir de manera positiva a la elaboración de políticas sociales y laborales. A pesar de que, en general, mientras muchas personas en Europa están a un nivel material relativamente acomodado en comparación con personas de otras partes del mundo, los sentimientos de inseguridad pueden representar un riego para la calidad de vida. Así son muchas las inseguridades: la inseguridad personal; la inseguridad respecto a la vivienda; la inseguridad respecto a la asistencia sanitaria; la inseguridad laboral y la inseguridad respecto a los ingresos en la vejez, entre otras. 
En el propio documento de reflexión de la Comisión Europea también se señala que el empleo puede proteger de las inseguridades con la aportación de ingresos y de una mejor protección social, mediante, por ejemplo, el seguro de desempleo, la acumulación de la pensión, el seguro de accidente y el seguro de salud, además de los derechos sociales básicos que no dependen del empleo. Sin embargo, el pilar europeo de los derechos sociales reconoce que el empleo no siempre protege contra la pobreza, y exige a los responsables políticos que aborden este tema de manera real y eficaz.
En relación al caso de la inseguridad respecto a la vivienda,  el Eurofound señala que “los responsables políticos deberían prestar especial atención a las personas en el cuartil inferior de la distribución de ingresos que viven en viviendas alquiladas del mercado privado”. 

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