El rastafari más elegante

|

Alberto Rodríguez es aquel diputado de Podemos por Tenerife que se hizo famoso cuando Celia Villalobos, a la vista de las rastas que gasta, puso en duda su pureza capilar. ¡Qué pena que la histórica pepera nunca tuviese pelos en la lengua!, porque no hubo veces ni nada en las que estaría mejor calladita. Rodríguez se presentaba a los votantes como “obrero industrial” y “ecologista”. Nada que oponer a una cosa ni a otra. Tampoco había nada que oponer a sus ingresos anuales, que en 2014, antes de saltar a la política, ascendieron a 52.877 euros. Con ese sueldo quién no desearía ser obrero industrial; incluso, quién no cuidaría su pelo con el máximo esmero. Pero no siempre está despeluxado. Acaba de demostrar que sabe comportarse con la misma elegancia del mejor cliente de Rupert o de Llongueras, incluso de ambos. El diputado del PP Alfonso Candón se despidió del Congreso para ocupar un escaño en el Parlamento de Andalucía y el podemita lo dijo adiós como nadie: “Es usted una buena persona. Pone calidad humana en este sitio”. Bob Marley estaría orgulloso.

El rastafari más elegante