C.G. Poder Judicial

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Desde que el partido socialista está en el poder gobernando con los socios separatistas y comunistas, el Consejo General del Poder Judicial, está más politizado que nunca. A la sazón en los gobiernos de España en tiempos pasados, los dos partidos mayoritarios se ponían de acuerdo para renovar a la cúpula del Poder Judicial. Ahora el frente conflictivo radical, con los socialistas a la cabeza. Están junto con el resto de los partidos constitucionales a la greña, sin lograr acuerdo alguno, al no haber conversaciones sobre la materia y ceñirse los populares a principio de acuerdo en que se base dicha renovación, los que ansían la ruptura con el centenario partido socialista a la cabeza apoyan una reforma a la brava en el parlamento, el cual se haya fraccionado en su composición y con tintes ideológicos muy preocupantes.

Tal como tiene ideado el partido de Sánchez e Iglesias, con el apoyo que dará el resto del arco radical parlamentario, se aprobaría una resolución que dividiría aún más al país y acabaría por politizar del todo al propio Consejo, lo que tampoco es bueno que esto suceda, un Estado de derecho, de basa en cinco pilares y si falla uno de ellos, la Constitución del Pueblo español se queja coja y hará aguas por toda la línea de flotación. Lo que llevaría a España a cambiar numerosas leyes, habilitándolas al modelo de los actuales dirigentes, en toda regla y con tintes totalitarios, dando fin en este mandato al modelo de gobierno de que disfrutamos los españoles.

No es que no se quiera mantener conversaciones por divergencias políticas, es que tanto el partido de Sánchez e Iglesias, no desean acercarse a la mesa de los populares bajo ningún concepto, se sienten más cercanos a los grupos radicales separatistas y anarquistas, en su ansia de liquidar el modelo monárquico español e instaurar a su modo el republicano, a saber, de que modo y en que forma se podría desarrollar el nuevo modelo, a tenor de las leyes actuales. El enemigo está en casa y aprovechará todos los recursos para desmontar el modelo actual por otro que sea diferente y favorable a sus intenciones.

Los líderes políticos no pueden, ni deben aprovechar la situación de este virus que nos afecta a modo de pandemia, para dar rienda suelta a sus intereses personales, sin tener en cuenta el colectivo de sus ciudadanos. Si esto sigue así cuesta abajo y sin freno, pueden acontecer dos cosas, que lo cernícalo triunfe y se cambie el rumbo de España. Pero también que todo quede en aguas de borrajas y en las próximas elecciones electorales, pueda haber grandes sorpresas y cambios importantes en cuanto al hemiciclo parlamentario. La ciudadanía está hasta el moño de tanta trifulca política y sin que nadie solucione sus problemas más acuciantes, como son el sanitario y económico, con un paro desbordado y los ERTES, que poco a poco, se convierten en ERES, creando un grave problema social en todas las capas de esta débil sociedad española.

Lo ideal sería que socialistas y populares acercasen sus alejadas posturas y se sentaran ambos líderes en renovar el CGPJ, por el bien de España y de los españoles, dejando fuera a todos los partidos radicales que se oponen al bienestar de los españoles. 

C.G. Poder Judicial