Otra perla en el collar del lenguaje inclusivo

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EL lobby de los enamorados del lenguaje inclusivo –cada uno es muy libre de tener las perversiones con las que más goce– va de hito en hito. Canadá tenía millones de hijos y se quedó sin ninguno, pues forzó el cambio de la letra del himno nacional. Decía: “El verdadero amor patrio en todos tus hijos reine” y ahora dice: “En todos nosotros reine”. En Suecia, la papisa Sofia Canmerin, cabeza de la Iglesia Ecuménica del país, prohibió emplear los términos “Señor” y “Él” para designar a Dios por ser opresivos para la mujer. Los creyentes tienen que emplear las palabras “Padre” y “Madre” en los ritos litúrgicos. Por aquí aún no hemos llegado a tanto, pero vamos por el camino a paso rápido. Incluso hay quien esprinta, como Beatriz Galiana, la diputada de Podemos en la Asamblea de Madrid. Su perla aceleradora es magistral: “Hay niños con más derechos que otros y niñas con más derechas que otras”. La palabra tontaina, que vale para él y para ella, le va al pelo para definirla. FOTO: galiana hace un gesto como si le hubiesen dado un susto | youtube

Otra perla en el collar del lenguaje inclusivo