El gran peligro de terminar por creerse las propias mentiras

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ES a Goebels a quien se le atribuye aquello de que una mentira repetida mil veces termina por convertirse en verdad. Lo que la historia no aclara es si el sanguinario secuaz de Hitler tenía claro que quien repite la mentira mil veces, en ocasiones, también termina por creer que es una verdad. Y eso es, en el fondo, lo que le está sucediendo a Artur Mas y los suyos, que a base de repetirse una y otra vez lo del proceso han terminado por creérselo, tanto que el expresident está convencido de que su presencia en el banquillo de los acusados se debe al éxito del pseudoreferéndum del 9-N y no al hecho de que él y los suyos se han saltado la ley a la torera, algo que, por cierto, por mucho que les duela, resulta muy español.

El gran peligro de terminar por creerse las propias mentiras