Los sociatas de Lugo rompen con el pasado

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A José López Orozco le dio por la política y acabó de alcalde, casi vitalicio, de Lugo, pero si le hubiese dado por cuestiones más pías hubiese acabado de obispo de Mondoñedo, pues la apariencia la daba perfectamente. Entre los concejales que formaron sus sucesivos gobiernos se encontraba José Ramón “O Garañón” Gómez Besteiro, que jamás hubiese llegado a monseñor, ya que su aspecto se asemeja al de un feirante con el riñón bien cubierto y no al de un seminarista ambicioso. En la política, en cambio, llegó bastante arriba, pues ascendió hasta la secretaría general del PSdeG, de la que se cayó empujado por diez imputaciones judiciales, cuatro de ellas relativas al escándalo inmobiliario del que toma su alcume. A Orozco lo sacrificó el partido en las últimas municipales y a Besteiro acaba de sacrificarlo su pupila favorita, la alcaldesa de Lugo, Lara Méndez, con su decisión de demoler el edificio O Garañón. El pasado ha muerto, ¡viva el presente!, aunque veremos qué pasa, porque el presente de los socialistas lucenses está muy malito de salud.

Los sociatas de Lugo rompen con el pasado