Ganarse a pulso un gran catarro

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Algún día, una prestigiosa universidad, norteamericana, por supuesto, publicará un sesudo informe explicando la manía que le ha entrado a buena parte del famoseo patrio de hacerse fotografías ligeritas de ropa y subirlas a las redes. Está bien que si alguien se siente orgulloso de su cuerpo, pues presuma de él si le apetece. Sin embargo, a raíz de la nevada que congeló el país, hemos podido ver a un sin fin de famosillas de dudosa ocupación, posando como Dios las trajo al mundo (eso sí, sin enseñar ni un ápice más de la carne que Twitter permite) sobre el blanco y helado manto de nieve. Es posible que con la carnaza del desnudo ganen muchos seguidores y relevancia en las redes, pero, desde luego, retozando desnudas sobre los copos, lo que van a terminar es con una hipotermia e ingresando por urgencia a causa del gripazo que van a pillar.

Ganarse a pulso un gran catarro