Y Sánchez cerró el círculo

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En vísperas de que Copenhague acogiese la Cumbre del Clima, ZP se despachó con una frase que hizo pensar a los asistentes que el cumio no serviría para nada: “La tierra no pertenece a nadie. Salvo al viento”. Aún se oye el eco de las carcajadas, aunque ha quedado algo solapado por las que ha provocado Pedro “La sonrisa” Sánchez con su intervención ante la Asamblea General de la ONU. Aprovechó la decisión del Supremo sobre la exhumación de Franco para hacer precampaña y proclamó: “Hemos cerrado simbólicamente el círculo democrático”. ¡Menudas caras de asombro había en el auditorio! ¿Quién sería aquel Franco al que se refería Sánchez? ¡Menudas caras de asombro había en España! ¿Quiénes se creerían los protagonistas de la Transición? ¡Vaya inútiles! El espíritu de perdón y reconciliación por el que se guiaron no sirvió para nada. Menos mal que tenemos a Sánchez, que, pese a estar en funciones, cierra círculos.

Y Sánchez cerró el círculo