El partido estaba ganado y el Depor decidió perderlo

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EL partido estaba para el 1-3; Schär acababa de marcar el segundo gol Deportivo, que le daba la vuelta al tanto inicial del Málaga y se veía que los coruñeses eran superiores. Daba la impresión de que se iba a repetir la historia del partido en Las Palmas, pero tras el tanto del suizo todo cambió. El equipo se echó atrás, cedió el mando al conjunto andaluz. Los cambios no ayudaron nada; es verdad que el de Sidnei fue obligado y el de Fede Cartabia casi, casi, pero ni Mosquera ni Emre Çolak aportaron nada; al revés. Los locales se fueron creciendo y se llevaron el triunfo. Hasta fue lógico que el choque acabase así, ya que la falta de solidez en defensa recordó a la de jornadas anteriores y ganar en esas condiciones es un quimera. ¡No queda trabajo por delante ni nada para asentarse en una posición cómoda!

El partido estaba ganado y el Depor decidió perderlo