La xente do común llega a la fase de desguace

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Ni siquiera Cunqueiro, inigualable fabulador, hubiese sido capaz de escribir una historia similar a la que está protagonizando En Marea, originariamente un espacio multicultural hispano-galaico y ahora sabe Dios qué. Los últimos episodios han sido impresionantes. Los tres sancionados por el intento de manipulación de las listas aceptan el castigo y el comité electoral ouvea y proclama que no se puede acatar la suspensión. Casi al mismo tiempo, los críticos recurren a la Guardia Civil para que evalúe si se vulneraron los derechos de las personas. ¡Los rupturistas apoyándose en los picoletos! Eso sí, por vía telemática, que tampoco es cosa de presentarse en el cuartelillo no vaya a ser que alguno tuviese que pasar allí la noche. Cada día está más claro que lo de En Marea xa foi.

La xente do común llega a la fase de desguace