Un golpe a los enchufes

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ASÍ transcurran siglos y siglos, nadie podrá arrebatar a José Luis Baltar el honor de haber fundado la primera dinastía política en la Galicia del siglo XXI. Hito que escenificó con su hijo en febrero de 2012 al transmitirle la presidencia del virreinato de Ourense. Baltar I era un padre amantísimo para todos sus paisanos, sobre todo con los que necesitaban empleo, a quienes colocaba en la Diputación, aunque eso supusiese duplicar, triplicar y hasta cuadruplicar puestos de trabajo. La provincia pasó de ser a terra da chispa á terra do enchufe. Y la moda se extendió, porque en el Concello los predecesores del actual alcalde también se esmeraron en regalar puestos de trabajo. Los beneficiarios se acostumbraron al chollo y algunos de ellos quisieron perpetuarse en el puesto. De hecho, una abogada contratada como interina por seis años ha intentado quedarse con la plaza en propiedad por los siglos de los siglos. El juez ha tumbado su pretensión” y ha calificado como “execrable” que los enchufados acudan a la justicia para lograr un puesto fijo. Los enchufes... a Fenosa.

Un golpe a los enchufes