Empresarios disfrazados de hooligans

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La patronal gallega sigue enzarzada en esa guerra intestina que amenaza con enquistarse y que ha provocado que no se consiga el consenso necesario para nombrar a un patrón de patronos, o lo que es lo mismo, un presidente. Son ya demasiados los ejemplos de ese enfrentamiento norte-sur que, al final, refleja que más que empresarios, en esta tierra parece que tenemos hooligans y de los peligrosos, de esos que disfrutan abriéndole la cabeza al rival. Esto, debería llevar a risa si no fuera por la importancia que una patronal tiene a la hora de marcar el clima de las relaciones laborales. Ahora mismo, en Galicia, este es un banco al que le falta una pata, por lo que resulta inseguro. Tal vez por ello ya hay quien está buscando soluciones alternativas.

Empresarios disfrazados de hooligans