EL PESIMISMO DE LOS COMERCIANTES

La inminencia de la Navidad no se refleja en las ventas de los comercios, así, al menos, lo aseguran los propietarios de los establecimientos, que ya casi dan por perdida la campaña propia de estas fiestas. Una de sus pocas esperanzas es el tirón de última hora de la semana que hoy empieza, pero solo los más optimistas creen que la situación mejorará sustancialmente; la impresión mayoritaria es que continuará la tendencia actual, con lo cual será imposible que se cumplan sus previsiones de ventas. Y lo peor es que el eventual fracaso de la campaña navideña podría plasmarse a partir de enero en el cierre de tiendas y la pérdida de puestos de trabajo, una situación que nadie desea y menos en una ciudad como A Coruña, que tiene en el pequeño comercio uno de los pilares de su economía. El panorama, por lo tanto, no pinta nada bien.

EL PESIMISMO DE LOS COMERCIANTES

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