Con el paro a cuestas

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Cuando la OCDE emite un estudio o hace pública una encuesta, ya se sabe: España es el pandote. La más reciente: España es el país que más ha aumentado en cuanto a desigualdad social durante la crisis. Dice la entidad que el 10% de la población española más pobre perdió un tercio de sus ingresos entre 2007 y 2010, mientras que el 10% más rica sólo lo hizo en un 1%. Y añade el estudio que esta relación se ha ido incrementado hasta ahora. Se buscan explicaciones para tamaño desajuste. Y se han encontrado dos razones. La primera estriba en el incremento del paro, que afecta mucho más a la población con menos recursos.
Y la segunda podría ser, como indica la OCDE, que el sistema de protección español estaba mal preparado para enfrentar una crisis de empleo con un fuerte aumento en el paro de larga duración. La pérdida del empleo es la mayor fuente de desigualdad, de modo que en consecuencia la creación de puestos de trabajo ha de ser la principal obsesión del Gobierno en el inicio de la recuperación. Pero un importante banco pronosticaba recientemente que el nivel de empleo previo a la crisis  no se recuperará hasta 2025. Con lo cual, cuando llegue esa fecha, muchos de nosotros ya estaremos calvos. Por eso hay que decir que el Ejecutivo tiene en su mano acelerar al ritmo aplicando las reformas necesarias. Y ahí va la primera: Reducir el gasto público para que, con el control del déficit, se pueda aplicar una rebaja de impuestos que lleve al sector privado más recursos para consumir e invertir. Por ejemplo y por la cuenta que nos tienen: Galicia va a tardar nada menos que diez años para conseguir volver a los niveles de empleo que tenía en el año 2007.
Dicho en román paladino: Si se cumple el objetivo de déficit, se permitirá un menor ajuste fiscal en los próximos años. El malhadado Montoro, que no borra en ningún momento su sonrisa de hiena, ya ha dicho: “Si  somos radicales en el ajuste del sector público, colapsa la Administración”.
Total, que no sabe uno a qué pie quedarse. Algo está claro: el alza del IVA propuesta por los cacareados expertos afectaría a carnes, pescado, aceite o pasta. En suma, una cesta de la compra más cara y el españolito de a pie, a morirse de hambre.

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