¡NO ME LO PUEDO CREER!

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Ni me lo puedo creer, ni me lo quiero creer, so pena de tener que apuntarme en el ya nutrido escuadrón de descreídos que sufren en La Coruña tremendos desalientos que les propinan determinados señores del Gobierno Municipal.
Me refiero a la tremenda acusación que el grupo municipal de EU –a través de su portavoz César Santiso– acaba de lanzar, como onerosa carga de profundidad, contra el grupo municipal del PP, que, a la sazón, está en el machito. Denuncia Santiso que el 93% de los contratos edilicios se adjudicaron en procedimiento negociado. Dicho en román paladino: se adjudicaron “a dedazo”. Pero raudos acuden los peperos y aseguran que “no hay empresas amigas”. Por favor, me lo aclaren, o tendré que apuntarme –todavía más– en los valientes renglones de mi colega y compañero José María Villot que no deja títere con cabeza a escalas nacional, comunitaria y, si se tercia, local.
El ya architrillado “¡Y tú, más!” tiene patente de corso en la política municipal de andar por casa, de tal forma, que el paciente ciudadano de La Coruña tiene que seguir echando mano continuamente del “¡joder, que tropa!” del conde de Romanones. Porque va Santiso y apostrofa a los peperos: “Empregan a mesma praxe que o PP nacional como está a amosar o caso Bárcenas”. Y, rápido, nuestro alcalde le responde: “el señor Santiso está despistado y poco documentado, o más del todo indocumentado”.
Con la vergüenza ajena que causa la deficiente construcción sintáctica de esta última frase, tenemos que convenir que Negreira contestó con rapidez. Todo lo contrario que ocurre cuando se pide limpieza, respeto para el lienzo de la muralla, pies de plomo para las adjudicaciones por vía negociada, semáforos transitorios para zonas peligrosas, frenazo en el tremendo júbilo de tristes fontaneros y un etcétera notable y notorio.
Decía el poeta: “Arrojar la cara importa, que el espejo, no hay por qué”. Pues eso.

¡NO ME LO PUEDO CREER!