RAJOY SUBE LOS CHUCHES
Aun resuenan en los oídos de los españoles aquellas frases de Sáenz de Santamaría reprobando a la ministra Salgado por el incremento del IVA. Recordemos: “es un sablazo del mal gobernante”, dijo tan pimpante la hoy señora vicepresidenta, mientras Rajoy, candidato a la Moncloa aseguraba que subir el IVA era “subir el precio de los chuches era una burla para niños, abuelos y tropa en general… Han pasado poco más de seis meses y, señoras y señores, ahí está la subida del IVA…
Cuando el anterior gobierno congeló el sueldo a los funciones el número tres del partido, González Pons, dijo en las televisiones (que ayer se lo recordaron repitiendo sus palabras) que estos trabajadores habían sido engañados y que él, si fuera funcionario, estaría en la primera fila de las manifestaciones y las huelgas…
Lo que el 20-N era malo hoy es bueno y por nuestro bien Y, sobre todo, se debe a la herencia anterior. Pero como hay hemerotecas, videotecas y memoria, los ciudadanos saben que la víspera de llegar Mariano a Moncloa, la prima de riesgo se situaba alrededor de los 150 puntos y se multiplicó por tres. Que, después de seis meses, hay menos médicos y maestros. Que, con el semestre negro de la política marianista, hay menos becas en la universidad y las matrículas son más caras.
Que, desde que Mariano asumió la presidencia del país, aumentó en varios miles el número de parados. Que, con de Guindos y Montoro como escuderos, se congelan las pensiones, se rebajan las prestaciones sociales, se anuncia una amnistía para los defraudadores, y se recorta de forma inmoral la prestación a los parados y se suprime la paga de navidad a los trabajadores de la administración…
Feijóo, al que la oposición le acusa de ser el culpable de que Galicia entre esté en recesión, aplaude a su jefe, huye a América y deshoja la margarita que pondrá fecha a las elecciones… Aquí, Negreira y su equipo de gobierno en medio año solo adjudicaron una obra, por lo que resultan caros a poco que cobre…
Y es que, señoras y señores ediles, no es lo que cobran, sino lo que valen. Y si no valen, no sirven.
Y si no sirven ¿para qué nos valen?
Hagan cuentas, compañeros…
