UNA SOLUCIÓN EXTRAORDINARIA

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Siempre se ha dicho que los casos extraordinarios requieren soluciones extraordinarias y eso es, al parecer, lo que pretende hacer el Ayuntamiento en relación con el edificio Conde de Fenosa. Al gobierno local no le queda otra alternativa que pelear hasta el último momento para evitar el derribo de parte del inmueble que ha ordenado la justicia. Y es lógico que así sea puesto que su obligación es defender los derechos de los ciudadanos y quienes se verían afectados por esa demolición parcial no tienen ninguna culpa de que se incumpliese la ley cuando se transformó el inmueble en edificio residencial. Después, si es menester, ya se pedirán responsabilidades a quien corresponda, pero ahora lo principal es amparar a los propietarios de los viviendas señaladas por el dedo del juez para que no resulten perjudicados por las acciones irregulares de otros.

UNA SOLUCIÓN EXTRAORDINARIA