Otro éxito del gran Nicolás Maduro

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No hace ni una semana que la vida dio una de esas sorpresas desconcertantes: el alter ego de Ada Colau vive en El Vaticano. Se llama Konrad Krajewski y no es un cualquiera, sino que es cardenal y ocupa el cargo de limosnero del papa. Krajewski entró en un edificio okupado y reactivó por el morro –morro santo, se supone– la luz cortada por impago. El prelado es la última esperanza del embajador de Venezuela en Italia, Isaías Rodríguez, que ha dimitido porque está canino. Su mujer vendió sus joyas y él su coche para lograr dinero para sobrevivir, pues Maduro no le manda ni un bolívar desde hace meses.

Otro éxito del gran Nicolás Maduro