Responsibidad personal

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soy de los que creo que la responsabilidad de las personas no se alcanza en base a reprimendas, reproches o con multas económicas. De todos modos creo que estas últimas que tocan el bolsillo son las únicas que entienden muchas de esas gentes, que no personas, que siguen pululando por nuestras calles, por nuestras zonas de vida ,sin prestar la más mínima atención a los riesgos que corremos todos con sus irresponsabilidades. 
La mascarilla es ahora el elemento que nos diferencias a los que somos normales y le tememos más que respeto al coronavirus, y sus tremendos rebrotes, y los que parecen que nunca haya ido con ellos los tremendos efectos de la pandemia. Estos desalmados, sobre todos en edades más bien cortas, que nos muestran su más peligrosa inconsciencia al no pararse a pensar un momento que ellos también pueden ser moradores- como lo demuestran los descensos en la edad de los contagiados- de un confinamiento domiciliario, una visita a urgencias hospitalaria o residentes de una UCI. 
Muchos de estos inconscientes de corta edad cuando hablas con ellos piensan que el virus a ellos no les afecta o les puede afectar y que son cosas relacionadas con los mayores, con los viejos…No tienen razón pero lo cierto es que con demasiada frecuencia durante los meses que estuvimos confinados los medio de comunicación se cansaron de mencionar siempre la tasa de edad sin especificar que también en los centros hospitalarios había jóvenes de poco más de una treintena de años e ingresados con pronósticos realmente complicados.
En relación con este tema creo que ha faltado información gráfica y visual para que la juventud, que durante esos meses consumió muchas horas televisivas y en las redes, se diera cuenta de los riesgos que corren y que nos están haciendo correr al resto de la población. Pruebas más que palmarias se dan todos los días. Entre botellones, celebraciones deportivas, fiestas y nocturnidad con alevosía, la responsabilidad colectiva para luchar contra esta pandemia está quedando por los suelos. La responsabilidad, querido joven, no es solo de los adultos es vuestra también. La responsabilidad es personal. Y que cada uno se mire en su interior.

Responsibidad personal