Hacia la república por medio de la mala educación

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La discusión de los músicos de la banda del Congreso sobre la pieza que tocarían en honor de Gabriel Rufián se resolvió en dos segundos: un pasoble –“Rufián, eres el más grande, se ve que eres un charnego”, versión 3.0 del clásico “Marcial, eres el mas grande, se ve que eres madrileño”–. Lógico, pues es el más español de los republicanos catalanes; de hecho, la sangre de Sierra Morena que corre por sus venas aflora con mucha frecuencia, como ocurrió ayer. Ana Pastor le mostró tarjeta roja después de que hubiese calificado a Borrell como “el ministro más indigno de la democracia” y lo insultase llamándole “fascista”. Sus compañeros de ERC abandonaron el hemiciclo en solidaridad con él y, al parecer, uno de ellos escupió al ministro cuando pasaba a su lado. Borrell, catalán superespañolizado y enemigo acérrimo de la república, no quiso dar nombres. Sus compañeros socialistas se mostraron tibios y afirmaron que no habían visto el salivazo; el gesto sí, pero el gargajo no. ¡Qué noxo!; noxo la tibieza y noxo el pollo. A ver si están buscando la independencia a través de la mala educación. Pues igual diciéndoles “por favor, váyanse”, renuncian a pirarse.

Hacia la república por medio de la mala educación