Cambios de postura sospechosos

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Tendría que formularse algún tipo de ley que impidiera a los políticos decir una cosa cuando están en la oposición y hacer la contraria cuando están en el poder. Y es que resulta muy fácil hacer críticas y, por lo visto, muy complicado gobernar. No hace falta citar ejemplos muy de actualidad como el de la subida del precio de la electricidad o la del salario mínimo. De eso puede tener la culpa la economía y puede ser más o menos comprensible alegando al control que Bruselas establece sobre nuestras finanzas. Sin embargo, lo que resulta imposible de comprender es cómo el Gobierno es capaz de pedir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos que desestime el recurso de la familia de José Couso, aquel cámara de televisión asesinado en Iraq por soldados de Estados Unidos. Mira que se hicieron fotos con ellos y le manifestaron su apoyo quienes ahora se lo niegan. Y dirán que esto es política...

Cambios de postura sospechosos