La única que muestra un cierto optimismo

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Tardó un poco la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, en tranquilizar, al menos un poco, a los trabajadores de las plantas de Alcoa de Avilés y A Coruña. Sobre ambas factorías pesa la decisión de la compañía de cerrarlas y despedir a casi setecientos empleados. Y, sin embargo, Maroto asegura que se muestra ligeramente optimista ya que están en contacto con el consejero delegado de la compañía. Una pena que esta misma sensación no la hubiera tenido en la primera reunión que mantuvo con los trabajadores. Ahora se sabe también que el Gobierno está ya estudiando un cambio en la subasta eléctrica, lo que podría ser fundamental para el mantenimiento de la empresa. El único problema es que los estudios del gobierno siempre se prolongan casi eternamente en el tiempo y, por lo que se sabe, eso, tiempo, es precisamente lo que no tienen los trabajadores, que ven cómo los plazos se acortan.

La única que muestra un cierto optimismo