Toda un animalito

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DARÍO Villanueva forma junto a Manuel Fraga y Rouco Varela el trío de ases de la baraja de Vilalba. El cuarto, para completar el póquer, sería el capón, pero al carecer de naturaleza humana ocupa un puesto menos relevante. El ave no conoce mucho mundo hasta después de su muerte y eso si tiene suerte y alguien lo envía como regalo de Navidad a unos parientes que vivan fuera de Galicia. En cambio, los otros tres son personas muy viajadas; de hecho, Villanueva llegó hasta Madrid, donde lo nombraron director de la Real Academia Española. Su trabajo es, por lo tanto, limpiar y dar brillo y esplendor al castellano, lo que le ha llevado a reconocer que “la prevaricación idiomática retrata a quien la comete”. Magnífico argumento para blandirlo ante la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, empeñada en modificar la Constitución para ¡adecuarla al lenguaje inclusivo! Ha solicitado a la RAE un informe para redactar la nueva Carta Magna adaptada a su capricho, porque “el masculino universal no engloba al femenino”. ¡Animalito!, o ¡animalita!, si se siente más identificada.

Toda un animalito